14 de junio de 2005

OPINIÓN - Basuras escondidas

Epremasa ha decidido soterrar los contenedoresMientras leo con gran atención la noticia del soterramiento de contenedores en Lucena, pienso que la Empresa Provincial de Medio Ambiente (Epremasa) y sus dirigentes deben estar muy contentos con esta gran idea que, seguramente, hará más rentable la recogida de basura, al utilizar grandes contenedores en lugar de muchos pequeños -que requieren más mano de obra-. Evidentemente, los vecinos tendrán que llevar más lejos sus basuras, aparentando estéticamente ser más limpios.

La basura es algo molesto: siempre la guardamos en un lugar escondido de nuestros hogares (normalmente se puede encontrar en un cuarto-trastero, o en el mueble debajo del lavadero o de los fregaderos). Es cierto que no nos gusta mucho ver los residuos que nosotros mismos generamos, de ahí que los dejemos donde están normalmente: escondidos.

Epremasa quiere esconder las basurasImagino que esta lucidez ideada por los dirigentes de Epremasa será la futura política ambiental que esta empresa provincial irá desarrollando de manera general. “Las basuras fuera de la vista”, como hemos tenido ocasión de comprobar en otros municipios que hace tiempo desarrollaron esta ingeniosa idea. No obstante, me planteo si Epremasa tiene en cuenta las experiencias desarrolladas en otras localidades como Garrucha (Almería) donde saben qué es tener los contenedores soterrados. De hecho, desde que pusieron en marcha este costoso sistema, la separación de residuos bajó de manera considerable, de reciclar un 20 por ciento al actual y escasísimo 5 por ciento.

Considero poco acertadas estas medidas de manejar las basuras. ¡Así vamos para atrás! No hay más que tener en cuenta las experiencias desarrolladas en otros pueblos más desarrollados que nosotros y, por ende, conocedores de la realidad que se plantea con los residuos que genera cada persona.

Es necesario separar los residuosGrandes capitales como Tokio (Japón) han propuesto un sistema que llega a separar los residuos en 34 contenedores distintos, de manera que el ciudadano debe separar sus residuos o basuras, entre las 34 formas posibles de separarlos. Asimismo, en algunas regiones de Alemania, la basura de cada vecino es recogida en la misma puerta de la vivienda por un vehículo cuyos operarios comprueban que, efectivamente, la separación de residuos es correcta. En caso contrario, la basura no es retirada de la puerta de la vivienda y el vecino es sancionado, en caso de que reincida.

Entiendo que las políticas ambientales sobre residuos deberían orientarse al mejor uso, a la reducción en origen, a la reutilización y, por último, al reciclaje. En ese sentido, Epremasa, como empresa pública, debería trabajar más por lo social y ambiental, en vez de dejarse llevar por criterios estéticos o económicos.

Victorio Domínguez Muñoz
Ecologistas en Acción - Córdoba

No hay comentarios: